JOSÉ MANUEL VIDAL SOUTO (1948-2021)
Vidal Souto fue uno de los artistas más singulares de la pintura ourensana de la segunda mitad del siglo XX, vinculado a la generación posterior a Os Artistiñas y caracterizado por una formación completamente autodidacta. Nacido en Ourense en 1948, comenzó su trayectoria artística a finales de los años sesenta y realizó su primera exposición en 1970 en el Museo Arqueolóxico de Ourense, donde presentó pinturas, tintas y esculturas realizadas en piedra y harina de maíz. Durante estos años desarrolló un lenguaje en constante evolución, aproximándose al informalismo, la abstracción y el surrealismo antes de consolidar una figuración profundamente personal. Sus viajes a Brasil, especialmente sus estancias en Pernambuco y Salvador de Bahía, fueron decisivos para su obra, tanto por el contacto con nuevas formas de expresión como por la incorporación de una paleta de colores puros, luminosos y de marcado carácter exótico.
Su producción se centra fundamentalmente en el ser humano y su relación con la naturaleza, así como en las tradiciones, los mitos y determinadas realidades sociales. Sus composiciones, pobladas a menudo por numerosas figuras, combinan un marcado sentido narrativo con formas sintetizadas, redondeadas y de gran expresividad, en ocasiones cercanas a un lenguaje ingenuista y surreal. El color, especialmente a partir de su experiencia brasileña, adquiere un protagonismo fundamental, con intensos rojos, amarillos y verdes que contribuyen a crear una atmósfera festiva y al mismo tiempo cargada de significado. Junto a la pintura, cultivó la escultura, el grabado y el mural, realizando, entre otros, importantes trabajos en Manaus (Brasil) y en el Centro Penitenciario de Pereiro de Aguiar. Su obra, presente en colecciones como las del Museo de Castrelos, el Museo Municipal de Ourense y la Xunta de Galicia, constituye una aportación personal y profundamente imaginativa al arte gallego contemporáneo.
Obras en la galería
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