ANTONIO LAGO RIVERA (1916-1990)

Altea

Óleo sobre lienzo | 49 × 61 cm


Antonio Lago Rivera (1916–1990) desarrolló una de las trayectorias más inquietas y personales de la pintura gallega del siglo XX. Tras una primera etapa figurativa de intenso cromatismo, su estancia en París lo acercó a la abstracción geométrica, alcanzando un notable reconocimiento internacional. A partir de los años sesenta regresó progresivamente a la figuración, especialmente al paisaje y la marina, construyendo composiciones de formas difuminadas y atmósferas silenciosas, donde las veladuras, los grises y los azules crean una particular sensación de irrealidad y poesía.